Cardiología
Las enfermedades cardíacas son una de las causas más frecuentes de muerte en todo el mundo. Por este motivo, se ofrecen a menudo diversos programas educativos a los pacientes, ya que es de gran importancia concienciarlos. Los médicos del departamento de cardiología de nuestro hospital aplican diversos métodos de diagnóstico para llegar a un diagnóstico tras escuchar las quejas de los pacientes.
Los especialistas en cardiología crean diversas opciones de tratamiento para los pacientes diagnosticados con métodos como el ECG, la ecocardiografía, la prueba de esfuerzo, la prueba de talio y la angiografía coronaria. Cuál de estos métodos se debe seguir y en qué orden se determina mediante las reglas del “Algoritmo de tratamiento”.
El médico prescribe medicamentos eficaces. Hace recomendaciones sobre ejercicios controlados y nutrición para mejorar la calidad de vida. En los pacientes con demasiados problemas para que estos sean suficientes, se realiza un examen angiográfico para determinar el estado final de los vasos coronarios.
¿Qué es un cardiólogo?
La cardiología es el departamento en el que se diagnostican y tratan todo tipo de enfermedades del corazón y del sistema cardiovascular. La cardiología, que antes era una subdivisión del departamento de enfermedades internas, ahora es una rama científica independiente. Los médicos especialistas que trabajan en este departamento reciben el título de cardiólogos.
Los cardiólogos a menudo tienen que tratar enfermedades cardiovasculares de urgencia. Un ataque cardíaco repentino o una insuficiencia cardíaca de rápida evolución, hipertensión arterial, palpitaciones y dolor en el pecho, etc. Estos problemas se pueden citar como ejemplos. En estos casos, los especialistas en cardiología, que toman medidas para realizar el diagnóstico en condiciones hospitalarias, pueden tener que consultar ocasionalmente con cirujanos cardiovasculares y hacer las derivaciones necesarias para la operación de sus pacientes.
¿Qué enfermedades tratan los especialistas en cardiología?
Métodos de diagnóstico en enfermedades cardíacas
Para poder entender los síntomas que se presentan en los pacientes cardiológicos, los especialistas en cardiología recurren a los siguientes exámenes: electrocardiografía, ecocardiografía, prueba de esfuerzo cardíaco, determinación de los niveles de enzimas cardíacas en la sangre; si los resultados obtenidos con métodos como la gammagrafía de perfusión miocárdica no son suficientes, los especialistas en cardiología pueden ver los vasos con todo detalle mediante la realización de una angiografía coronaria.
Mientras tanto, salvan la vida del paciente insertando stents, que son como pequeños tubos, en los vasos coronarios que consideran adecuados para facilitar el flujo sanguíneo. Si hay arterias coronarias demasiado estrechas y demasiadas para colocar stents, estas solo se pueden abrir mediante cirugía. En este caso, los pacientes son remitidos a cirujanos cardiovasculares.
ÁREAS DE INTERÉS DEL DEPARTAMENTO DE CARDIOLOGÍA
Hipertensión
Una de las armas más importantes de los cardiólogos en la lucha contra la hipertensión arterial, que también interesa a ramas como la nefrología y la endocrinología, es el “Holter de presión arterial”. Se trata de un dispositivo electrónico inteligente que se coloca en el brazo del paciente y mide y memoriza la presión arterial en un plazo de 24 horas a intervalos determinados. El paciente con el Holter se va a casa y al día siguiente el médico retira el dispositivo del brazo y analiza los registros en la memoria y obtiene información detallada sobre la hipertensión. De este modo, a la luz de los datos obtenidos, se pueden hacer recomendaciones de tratamiento más precisas.
Arteriopatía coronaria
Las arterias coronarias son las arterias que llevan oxígeno y nutrientes al músculo cardíaco. La edad y ciertos factores de riesgo hacen que estas arterias blandas y flexibles se endurezcan gradualmente. Estas rigideces (placas de ateroma) crecen dentro de las arterias y, con el tiempo, hacen más lento el flujo sanguíneo en las arterias coronarias. A veces, también provocan la formación de coágulos. Como resultado, pueden bloquear completamente el flujo sanguíneo y causar un bloqueo repentino del vaso.
Síntomas: Cuando las arterias coronarias se estrechan, el suministro de sangre al músculo cardíaco disminuye. Los síntomas incluyen opresión en el pecho, una sensación de ardor y presión y dolor, que generalmente se irradia al brazo izquierdo y la mandíbula. Las condiciones que aumentan la necesidad de sangre del corazón, como el ejercicio y el estrés, pueden iniciar estas molestias y generalmente pasan con el descanso. Esta condición se llama “angina de pecho”. Si la arteria coronaria se bloquea de repente, el músculo cardíaco se daña de forma permanente. Cuando esto se acompaña de dolor de pecho prolongado, se llama “infarto de miocardio” (ataque cardíaco).
Las placas que provocan el estrechamiento de las arterias coronarias se encuentran generalmente en una zona limitada de la arteria. Más allá de la zona estrechada, el diámetro del vaso es normal. Si el problema se limita a uno o dos vasos, la estenosis existente se puede abrir mediante un tipo de procedimiento de dilatación sin necesidad de cirugía. Este procedimiento se llama “Angioplastia con Balón” (ACTP). Este procedimiento lo realizan los cardiólogos utilizando aparatos de rayos X angiográficos. En los casos en que el balón no es suficiente, se colocan stents medicados o no medicados para optimizar el flujo sanguíneo.
Si la enfermedad de la arteria coronaria afecta a varios vasos y es complicada, se requiere una cirugía de bypass de la arteria coronaria. En esta operación, se añaden nuevos vasos de la pierna o de otra ubicación adecuada a los vasos estrechados o que no funcionan. Los músculos del corazón, que están privados de sangre fresca y oxígeno, pueden respirar aliviados. Las operaciones de bypass las realizan los cirujanos cardiovasculares.
Trastornos del ritmo cardíaco (arritmias)
Durante un latido, las aurículas en la parte superior del corazón se contraen y llenan de sangre los ventrículos relajados (ventrículos). Medio segundo después, los ventrículos se contraen y liberan la sangre en la circulación corporal. Para una circulación sanguínea eficaz, se debe mantener una frecuencia cardíaca regular (RITMO) de entre 60 y 100 latidos por minuto cuando el cuerpo está en reposo. El ritmo está regulado por el sistema eléctrico del corazón. Cada latido del corazón normalmente se origina en un grupo de células especializadas llamadas nódulos sinusales. Este nódulo sinusal está ubicado en la aurícula superior derecha del corazón. El latido del corazón se mantiene mediante impulsos eléctricos que emanan de este nódulo. Por eso, el ritmo cardíaco normal se llama “ritmo sinusal”. Cuando el corazón no funciona a su ritmo natural, se llama “arritmia”.
Las arritmias se originan en los ventrículos (ventricular) o en las aurículas (atrial). La taquicardia (más de 100 latidos por minuto) es un ritmo cardíaco rápido, la bradicardia (menos de 60 latidos por minuto) es un ritmo cardíaco lento. No toda taquicardia o bradicardia significa que existe una enfermedad.
¿QUÉ ES LA FIBRILACIÓN AURICULAR?
La fibrilación auricular es el latido rápido e irregular de las aurículas y es la arritmia más común. La fibrilación auricular (FA) altera por completo la función eléctrica de las aurículas. Es una situación muy peligrosa cuando las aurículas comienzan a latir tan rápido que alcanzan de 300 a 400 latidos por minuto. Esta afección se denomina fibrilación auricular.
Las enfermedades cardíacas estructurales, como la cardiopatía reumática, la hipertensión y la insuficiencia cardíaca, son factores de riesgo importantes que conducen a la fibrilación auricular. Esta afección conduce a trastornos en el músculo cardíaco o trombosis (embolia).
Existen 3 opciones de tratamiento diferentes para corregir la fibrilación y restablecer el ritmo sinusal.
- Terapia farmacológica: algunos medicamentos pueden restablecer el ritmo sinusal en pacientes con fibrilación auricular de reciente aparición.
- Método angiográfico: durante la angiografía se realiza una “ablación con catéter”, que consiste en quemar algunas vías de conducción para restablecer el ritmo sinusal en el corazón. Este método puede ser útil en casos iniciales de fibrilación auricular, especialmente si no existe otra enfermedad cardíaca acompañante.
- Operación: en caso de alteración grave del ritmo, se realiza una cirugía cardíaca meticulosa para neutralizar el sistema de conducción cardíaca dañado y restablecer así el ritmo sinusal normal.
Enfermedades cardíacas congénitas
Muchos niños nacen con cardiopatías congénitas, que en ocasiones pueden provocar problemas que pongan en peligro la vida. Existen varios tipos, desde enfermedades de las válvulas cardíacas hasta orificios entre los ventrículos o las aurículas. Algunas de ellas son lo suficientemente leves como para ser controladas, mientras que otras requieren una intervención quirúrgica inmediata. El diagnóstico inicial y el seguimiento son obra de los cardiólogos pediátricos y, si se opta por la cirugía como decisión de tratamiento, entran en juego los cirujanos cardíacos experimentados de nuestro hospital.
Colesterol alto y triglicéridos
Una de las cosas que impone la vida moderna es la desnutrición y la otra es el sedentarismo. Cuando a esto le sumas una predisposición genética, es solo cuestión de tiempo que vivas con grasas en sangre altas. Los niveles de colesterol y triglicéridos en sangre, marcadores del síndrome metabólico, y el cardiólogo que trace la ruta brindará las recomendaciones de tratamiento más adecuadas al paciente.
Horario de Apertura
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