¿Mi dolor de espalda y cuello es causado por una hernia?

¿Mi dolor de espalda y cuello es causado por una hernia?

En nuestra vida diaria, una actividad que solo puede considerarse normal, como un repentino dolor de espalda, puede interrumpir fácilmente la rutina diaria. A menudo, este dolor puede aparecer de repente, haciendo que incluso tareas sencillas como atarse los zapatos sean casi imposibles sin un dolor intenso en el cuello o la espalda. Si bien el dolor localizado facilita incluso la localización, determinar si se trata de una hernia es un poco más difícil.

La columna vertebral, ubicada en la parte medial del cuerpo, es una de las formaciones esqueléticas más importantes del ser humano. Más comúnmente conocida como “columna vertebral”, esta columna consta de 33 huesos individuales de varios tamaños, cada uno con una forma y tamaño diferentes. La columna vertebral curvada, que comienza en la región cervical y termina en el cóccix, es lo que permite mantenerse erguido, pivotar y doblarse, a la vez que protege la médula espinal. Para brindar el máximo soporte y evitar que las vértebras rocen entre sí, cada hueso está separado de los demás por un disco delgado. Estos discos proporcionan soporte de impacto y son vitales para el correcto funcionamiento de la columna vertebral.

Desafortunadamente, como cualquier otra parte del cuerpo, algunas partes de la columna vertebral pueden dañarse con el tiempo o al realizar ciertas actividades. Cuando uno de los discos intervertebrales se daña, una parte puede sobresalir entre la columna vertebral y penetrar en un haz de nervios cercano. Esto causa gran dolor y malestar.

Aunque una hernia discal a veces puede sentirse como un dolor de espalda típico, hay algunos síntomas importantes a los que debe prestar atención. Saber qué distingue una hernia discal de una lesión similar le permitirá encontrar el tratamiento adecuado y minimizar las molestias.

Debido a la ubicación de los discos a lo largo de la columna vertebral, la ubicación del dolor y el tipo de síntomas pueden variar según los nervios afectados. Por ejemplo, si el dolor se acompaña de hormigueo, debilidad o entumecimiento en la espalda o el cuello, puede ser indicativo de una hernia discal. En el caso de las hernias discales en la región lumbar baja, esta sensación de entumecimiento y debilidad puede extenderse mucho más allá de la espalda o el cuello, y no es raro que estos síntomas aparezcan en la cadera, la pierna o incluso el pie. Las lesiones en la región superior de la columna lumbar suelen caracterizarse por dolor en la ingle o la parte delantera del muslo.

Las hernias discales en el cuello pueden causar dolor en hombros, brazos e incluso manos. Es frecuente experimentar una sensación de hormigueo o entumecimiento junto con el dolor, por ejemplo, en la zona lumbar. Con frecuencia, este tipo de lesión se debe a una mala postura al estar de pie o sentado.

Sufrir una hernia discal puede interrumpir instantáneamente muchas de sus actividades favoritas o tareas importantes. Si cree que puede estar sufriendo síntomas de hernia discal, contáctenos para una consulta y comience a sentir alivio.