- octubre 2, 2025
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Tumores Cerebrales
Los tumores cerebrales son uno de los grupos de enfermedades importantes dentro de la neurocirugía. Generalmente se clasifican como benignos (no cancerosos) y malignos (cancerosos). Los tumores benignos usualmente no se extienden a otras partes del cerebro o del cuerpo. A menos que crezcan mucho y causen un efecto de masa o estén ubicados en áreas vitales, su potencial de amenazar seriamente la vida es bajo; a menudo pueden extirparse quirúrgicamente y el riesgo de recurrencia es relativamente bajo. Sin embargo, los tumores cerebrales malignos pueden invadir los tejidos circundantes, propagarse y causar daño.
La causa precisa de los tumores cerebrales no se conoce completamente. Aunque pueden ocurrir a cualquier edad, surgen más comúnmente entre los 3–12 y los 40–70 años. Los posibles factores de riesgo incluyen trabajar en ciertos campos industriales (por ejemplo, refinación/purificación, caucho, pintura), algunas infecciones virales y predisposición hereditaria. Los tumores que se desarrollan a partir del propio tejido cerebral se denominan tumores primarios, y aquellos que se extienden al cerebro desde otros órganos (metástasis) se denominan tumores secundarios. Los tumores se nombran según los tejidos de los que se originan: meningioma para los que se desarrollan a partir de las membranas cerebrales, glioma para los que se desarrollan a partir del tejido cerebral, adenoma para los que se desarrollan a partir de la glándula pituitaria, neurinoma/schwannoma para los que se desarrollan a partir de la vaina nerviosa, y craneofaringioma para los que se desarrollan a partir de células residuales.
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas de los tumores cerebrales pueden variar dependiendo de la ubicación y el tamaño del tumor. Las molestias comunes incluyen:
- Dolor de cabeza que empeora gradualmente (especialmente por las mañanas)
- Vómitos (a menudo proyectiles)
- Alteraciones visuales (visión borrosa o doble, que puede progresar a pérdida de visión si no se trata)
- Convulsiones parecidas a la epilepsia (crisis epilépticas)
- Pérdida de fuerza/parálisis parcial o completa en el lado opuesto del cuerpo, dependiendo de la ubicación del tumor
- Trastornos del habla
- Cambios en la conciencia y la personalidad
En los casos en que el dolor de cabeza, los vómitos y las alteraciones visuales ocurren juntos, se debe sospechar un aumento de la presión intracraneal; esta condición se observa con frecuencia con los tumores cerebrales.
¿Cómo se realiza el diagnóstico?
El diagnóstico se realiza a través de la evaluación clínica y los exámenes radiológicos. Primero, se consulta el inicio y la progresión de las molestias, y se realiza un detallado examen neurológico. Posteriormente, se utilizan métodos de imagen como la tomografía computarizada (TC), la resonancia magnética (RM), la angiografía, las radiografías de cráneo y, en algunos casos, la TEP.
¿Cómo se tratan los tumores cerebrales?
En el enfoque actual, la cirugía es el tratamiento de primera elección para muchos tumores cerebrales. La extirpación del tejido tumoral es uno de los métodos más rápidos y efectivos en casos adecuados. Sin embargo, algunos tumores pueden estar ubicados en áreas vitales (por ejemplo, tronco encefálico; centros para el habla, el movimiento o la visión). Si la extirpación completa del tumor conlleva un alto riesgo en tales situaciones, puede ser necesaria la extirpación parcial (citorreducción) y/o la confirmación diagnóstica con una biopsia, seguida de la derivación a tratamientos no quirúrgicos. Estos tratamientos incluyen radioterapia (tratamiento con radiación), quimioterapia (tratamiento farmacológico) y radiocirugía estereotáctica (por ejemplo, Gamma Knife, LINAC).
El seguimiento regular con exámenes clínicos e imágenes a intervalos específicos es importante para todos los pacientes tratados, independientemente de si se aplicó cirugía u otros métodos. Con el diagnóstico temprano y el tratamiento apropiado, la recuperación completa puede ser posible en algunos casos; además, se puede aumentar la calidad de vida y la esperanza de vida.
Conclusión
El diagnóstico temprano y un plan de tratamiento personalizado y multidisciplinario son de gran importancia para los tumores cerebrales. La calidad de vida y el éxito del tratamiento pueden ser apoyados mediante el seguimiento regular en centros apropiados.
Prof. Halil Ak
Especialista en Neurocirugía

