- abril 28, 2025
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Embarazo ectópico
En un embarazo normal, tras la fecundación en las trompas de Falopio, este avanza a través de las estructuras pilosas de las trompas hasta llegar al útero, donde se asienta. En un embarazo ectópico, el embrión fecundado no puede realizar este movimiento normal y comienza a crecer en una zona donde no debería estar. Generalmente, el embrión permanece en las trompas debido a la falta de movimiento, produciéndose un embarazo tubárico. En ocasiones, puede retroceder y asentarse en los ovarios o la cavidad abdominal, donde comienza a crecer. En raras ocasiones, se asienta en el cuello uterino y comienza a crecer allí. El embarazo ectópico puede ocurrir en aproximadamente uno de cada 50 embarazos.
Esta afección puede poner en peligro la vida de una mujer recién embarazada si no se diagnostica y trata correctamente a tiempo. Dado que el embrión no se asienta en el lugar correcto, no puede crecer de forma saludable, y el manchado puede provocar sangrado, aborto espontáneo prematuro, sangrado agudo y, en ocasiones, abdomen agudo con sangrado interno grave y dolor.
Las causas de un embarazo ectópico son infecciones tubáricas previas, cirugías tubáricas o abdominales previas y obstrucciones tubáricas causadas por problemas congénitos. Los factores que aumentan el riesgo de embarazo ectópico incluyen: enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), cirugías tubáricas previas, uso de dispositivo intrauterino (DIU), anomalías congénitas, inducción de la ovulación, anticonceptivos orales con progesterona sola, edad avanzada, tabaquismo y endometriosis.
Puede ser difícil reconocer los síntomas de un embarazo ectópico, ya que inicialmente presentan los mismos hallazgos clínicos que en un embarazo normal. Síntomas como una prueba de embarazo positiva, dolor inguinal, sensibilidad en los senos, manchado y sangrado también pueden observarse en un embarazo que comenzó sin contracciones. Sin embargo, si se presenta dolor más intenso de lo normal, sangrado intenso, mareos o desmayos, debe tener cuidado y no ignorarlo.
En mujeres con un ciclo menstrual regular, al transcurrir el día menstrual o ante cualquier sospecha de embarazo, incluso si se presenta alguna irregularidad, se debe realizar una prueba de BHCG en sangre para confirmar el diagnóstico. Cuando el valor de BHCG en sangre alcanza un nivel determinado, se puede visualizar el saco gestacional ubicado en el útero o en otra zona mediante ecografía transvaginal. De esta manera, se confirma la presencia de un embarazo o un embarazo ectópico. En ocasiones, el diagnóstico no es sencillo. Cuando un embrión está adherido a un lugar inadecuado, el valor de BHCG puede ser menor y no se observa un aumento de al menos el 66 % cada dos días. En estos casos, se sospecha un embarazo ectópico. En ocasiones, un aumento de BHCG en sangre puede parecer normal al principio, pero en este caso se vuelve difícil de distinguir y se requiere seguimiento clínico. Salvo un deterioro clínico agudo, se continúa monitorizando a la paciente mediante el valor de BHCG y la ecografía transvaginal. En ocasiones, también se puede realizar un legrado con fines diagnósticos. Tras el diagnóstico definitivo, se planifica el tratamiento según la clínica actual de la paciente.
Primero, se puede realizar una observación. La BHCG fue positiva, pero el valor es bajo. Puede haber manchado y sangrado, y no hay hallazgos en la ecografía transvaginal. Se monitoriza el aumento del valor y, si se mantiene constante o disminuye, se considera que el embarazo ha finalizado espontáneamente y no se requiere tratamiento adicional. En este caso, solo se debe prestar atención a que el valor de BHCG se haya restablecido a cero.
Se puede aplicar un tratamiento médico secundario. Si el saco gestacional se observa claramente en una región extrauterina y la clínica de la paciente se mantiene estable, se puede aplicar un tratamiento farmacológico llamado mtx, que detiene el crecimiento del embrión asentado fuera del útero. De esta manera, se trata el embarazo ectópico. Sin embargo, en ocasiones, puede ser necesario repetir la dosis del medicamento. En ocasiones, puede producirse sangrado después del tratamiento farmacológico y ser necesaria la cirugía.
Si el saco gestacional ectópico aumenta demasiado de tamaño y no responde al tratamiento farmacológico, se puede realizar la cirugía por laparoscopia. En casos de embarazo localizado en la trompa de Falopio, se realiza una salfingostomía, que consiste en la extirpación del saco gestacional y la reparación de la zona. Si la trompa está gravemente dañada y no se puede reparar, se puede extirpar unilateralmente (salfingotomía).
En casos de emergencia, también se puede realizar cirugía abierta. En conclusión, si bien el embarazo ectópico es un problema de salud importante, si se diagnostica a tiempo, puede resolverse mediante un seguimiento clínico y un tratamiento adecuados; en ocasiones, el diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden salvar la vida.

