- noviembre 22, 2025
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- Guía de Salud, Métodos de Tratamiento y Operaciones
Tratamiento de ablación térmica para las varices
La ablación térmica para las varices es un procedimiento para cerrar las venas superficiales dilatadas mediante el calentamiento desde su interior. Se conoce popularmente como “quemar la vena por dentro”; sin embargo, los tejidos circundantes se preservan gracias a que se entrega un calor controlado y seguro mediante dispositivos modernos. Este método se divide en dos categorías principales: Ablación por Radiofrecuencia (RF) y Ablación Láser Endovenosa (EVLA). Ambos son procedimientos sin cirugía, mediante punción con aguja, realizados bajo guía ecográfica, y la mayoría de las personas regresan caminando a casa el mismo día.
¿Cuál es el principio básico de la ablación térmica?
La esencia del procedimiento consiste en insertar un catéter delgado en la vena problemática y cerrar la superficie interna de la misma con calor controlado. Una vez que la vena se retira de la “circulación”, la sangre se redirige hacia venas más sanas. La RF y el láser persiguen el mismo objetivo; la diferencia radica en la forma en que se genera el calor. La RF produce calor con energía eléctrica, mientras que el láser lo hace con luz a una longitud de onda específica.
¿Cómo es la preparación antes del procedimiento?
Generalmente no se requiere ayuno; siempre se consulta sobre sus medicamentos y cualquier antecedente de coágulos. La vena a tratar, el punto de entrada y el límite de cierre se planifican con precisión milimétrica mediante ecografía Doppler. Se prepara una media de compresión adecuada (hasta la rodilla o el muslo) para después del procedimiento.
¿Cómo se realiza el procedimiento?
La piel se adormece con anestesia local. Se accede a la vena con una aguja y se avanza el catéter de RF o láser sobre un alambre guía fino. Se administra una solución especial llamada anestesia tumescente alrededor de la vena; esta solución alivia el dolor y separa la vena de los tejidos circundantes para contener el calor de forma segura en su interior. Luego, a medida que se retira lentamente el catéter, la vena se cierra por dentro. El tiempo del procedimiento es de 30 a 60 minutos en la mayoría de los casos. Se aplica un vendaje pequeño y una media de compresión al finalizar.
¿Qué es la ablación por Radiofrecuencia (RF)?
En la ablación por RF, la punta del catéter calienta el interior de la vena de manera controlada, sin superar aproximadamente los 120 °C. Los catéteres modernos cierran la vena segmento por segmento; la energía y la duración son optimizadas por el dispositivo en cada paso. Este calentamiento controlado asegura un cierre homogéneo, especialmente en venas de gran diámetro. Muchos centros reportan menos “sensación de calor” durante el procedimiento con RF. Es muy común para troncos principales como la vena safena; si es necesario, se puede realizar escleroterapia con espuma en ramas laterales adicionales en la misma sesión.
¿Qué es la ablación Láser Endovenosa (EVLA)?
En la ablación por láser, la punta de fibra colocada en la vena emite luz a una longitud de onda específica; la luz se convierte en calor y cierra la vena. Los láseres actuales utilizan longitudes de onda sensibles al agua (como 1470 nm) y puntas de fibra radiales (360°); esto garantiza una distribución uniforme del calor, reduciendo el dolor y los hematomas. Es muy eficaz en venas de tamaño pequeño a mediano. En manos experimentadas, el éxito de la EVLA es similar al de la RF. El láser también puede combinarse con escleroterapia para las ramas laterales si es necesario.
¿RF o Láser?
Ambos métodos son tratamientos endovenosos de primera línea según las guías internacionales y tienen altas tasas de éxito. Los factores principales que determinan la elección son:
- El diámetro y el trayecto de la vena.
- La proximidad a la superficie de la piel.
- Intervenciones previas.
- Presencia simultánea de arañas vasculares o varices en ramas laterales.
Mientras que la RF proporciona una sensación de cierre más “homogénea” en algunas venas grandes, las fibras láser modernas son muy exitosas para reducir el dolor y los hematomas. En consecuencia, ambos métodos ofrecen una sólida alternativa a la cirugía con el paciente adecuado y un equipo experimentado.
¿Cuáles son las ventajas de la ablación térmica?
No hay incisiones ni puntos; el sitio de entrada es tan pequeño como el pinchazo de una aguja. A menudo no se requiere anestesia general; el procedimiento es cómodo con anestesia local y solución tumescente. Usted camina el mismo día y regresa al trabajo y a su vida diaria poco después. La cicatriz estética es mínima. Si es necesario, se pueden planificar sesiones adicionales para la otra pierna o las ramas laterales restantes. Se espera un alivio significativo del dolor, la hinchazón y los calambres nocturnos a largo plazo.
¿Existen riesgos?
Como en cualquier procedimiento, existen riesgos menores. Los hematomas, la firmeza, el dolor leve y una sensación de “tensión” en el sitio de entrada disminuyen en unas pocas semanas. Rara vez puede ocurrir inflamación de venas superficiales (tromboflebitis), decoloración temporal de la piel o sensibilidad relacionada con el calor. El riesgo de trombosis venosa profunda (TVP) es bajo, pero se mantiene un seguimiento cercano. Es necesaria una consulta de emergencia si ocurre hinchazón repentina, dolor severo o dificultad para respirar después del procedimiento.
¿Cómo es el cuidado post-procedimiento?
La mayoría de los centros recomiendan usar medias de compresión durante el día durante las primeras 1-2 semanas. Se fomenta caminar de inmediato, pero se restringe permanecer de pie quieto por mucho tiempo y el calor intenso (sauna o baños calientes) en los primeros días. Los analgésicos simples son suficientes para el dolor. Se le citará para un control en 1-2 semanas con ecografía Doppler para verificar el cierre de la vena.
Conceptos erróneos comunes
La preocupación de que “la sangre se quedará en la pierna si se cierra la vena” es incorrecta; se cierra la vena superficial problemática y la sangre se redirige a venas más profundas y sanas. Decir que “las varices desaparecerán por completo” tampoco es realista; la vena cerrada no se volverá a abrir, pero el tiempo puede traer problemas en otros segmentos. Por ello son importantes medidas como el control de peso, caminar regularmente y el uso de medias de compresión si es necesario.
Preguntas frecuentes sobre la ablación térmica para las varices
1- ¿Es doloroso el procedimiento?
Gracias a la anestesia local y a la solución tumescente, la mayoría de las personas no sienten dolor, aparte de una ligera molestia.
2- ¿Cuándo puedo volver al trabajo?
La mayoría de las personas regresan a trabajos de oficina en 1 a 2 días. La duración puede ser mayor en caso de trabajos que requieran esfuerzo físico pesado.
3- ¿Es mejor la Radiofrecuencia (RF) o el Láser?
Sus tasas de éxito son similares. Las características específicas de la vena determinan la mejor elección para cada caso.
4- ¿Dejará cicatriz?
Dado que no hay incisión, no se espera una cicatriz visible. Puede aparecer un hematoma temporal en el sitio de la punción.
5- ¿Es obligatorio el uso de medias de compresión?
Se recomienda el uso de medias a corto plazo en la mayoría de los planes de tratamiento. Las medias mejoran tanto la comodidad como los resultados finales.
6- ¿Se completa en una sola sesión?
La vena principal suele cerrarse en una sola sesión. Pueden ser necesarias sesiones adicionales para tratar las ramas laterales.
7- ¿Pueden reaparecer las varices?
La reapertura de la misma vena es poco común, pero pueden desarrollarse varices en otras venas con el paso del tiempo.
8- ¿Se puede realizar durante el embarazo?
Generalmente se pospone. Es más apropiado realizar la evaluación después del parto.
9- ¿Puedo hacer ejercicio?
Se puede caminar de inmediato. Se debe tener precaución con actividades como correr, levantar pesas y ambientes calurosos durante las primeras 1 a 2 semanas.
10- Tengo muchas ramas laterales; ¿qué sucederá con ellas?
Después de cerrar la vena principal, se planifican procedimientos complementarios como la escleroterapia con espuma para las ramas restantes.
Referencias
- Mayo Clinic
- NHS (Servicio Nacional de Salud del Reino Unido)
- WebMD
- Society for Vascular Surgery (Sociedad de Cirugía Vascular)
- American Venous Forum (Foro Venoso Americano)
- European Society for Vascular Surgery (Sociedad Europea de Cirugía Vascular)
- NICE (Instituto Nacional para la Excelencia en la Salud y la Atención)

